Educación sobre las drogas: Se han distribuido millones de ejemplares de publicaciones y folletos antidroga, que advierten de las consecuencias de tomar drogas. A estos se les ha acreditado el salvar a muchas personas de las drogas.
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Un componente clave de esta campaña es una serie de libritos educativos publicados por millones desde 1997 y distribuidos en 15 idiomas: inglés, español, alemán, checo, danés, holandés, finlandés, francés, griego, hebreo, húngaro, italiano, noruego, portugués y sueco. Los libritos proporcionan los hechos sobre los peligros de las drogas populares de la calle y tienen un impacto muy positivo sobre los jóvenes. Miles de jóvenes le han dicho a los voluntarios de la Iglesia que después de leer uno de los libritos, dejaron de tomar drogas o decidieron no comenzar a tomarlas.
"Las drogas: la verdad sobre el porro," disipa la propaganda falsa de que el hachís "no es tan malo" como otras drogas, y proporciona información exacta acerca de los verdaderos peligros de la marihuana y el hachís.
"Éxtasis: el traidor desenmascarado," revela los peligros de esta "nueva" droga con fórmula modificada: sólo su nombre ha cambiado; sus peligros han sido conocidos durante décadas.
"Heroína: muerte en la sangre," describe esta droga mortal y adictiva, relata su historia y describe exactamente cómo afecta a la persona.
"Cocaína y crack: un camino mortal a la ruina personal," informa al público acertadamente acerca de esta peligrosa sustancia ampliamente usada.
Para dar a padres y educadores una mejor comprensión de las drogas a las que sus hijos están expuestos, la Iglesia publicó "Los niños y las drogas: ¿Qué se puede hacer?" El librito describe los efectos de las drogas en los niños y cómo comunicar a los jóvenes los peligros que estas representan.
Estos libritos se distribuyen como un servicio público por las Iglesias de Cienciología en toda Europa. Funcionarios gubernamentales federales y locales, y la policía han encontrado que los libritos son un arma eficaz que pueden usar en sus propias campañas en la guerra contra las drogas. Dueños de negocios, la policía, médicos, escuelas, bibliotecas, iglesias, clubes nocturnos, periódicos de la comunidad, estaciones de radio y organizaciones antidroga de la comunidad distribuyen los libritos, al encontrar que apoyar la campaña ha dado como resultado vecindarios más seguros y libres de drogas.